Semana Santa

Semana Santa

La Semana de Pasión en Monturque viene marcada sobretodo por los desfiles procesionales que comienzan el Miércoles Santo por la noche, con la salida de Nuestro Padre Jesús Preso desde la Ermita del Santo Cristo, acompañado por la Virgen de los Dolores. La imagen del Preso es una figura de serie de 1957, año en el que también se constituye su Cofradía, si bien debemos decir que su origen aparece estrechamente vinculado a la anterior del Señor de la Humildad, sirviendo como nexo de unión entre ambas la entrañable y desaparecida agrupación de la Guardia Romana, que tanto esplendor diera a estas fiestas durante las pasadas décadas de los cincuenta y sesenta. El paso del señor es de madera, de ejecución en palillería con aplicaciones de terciopelo. Completan el conjunto cuatro faroles dorados procedentes de talleres lucentinos. El Estandarte es del año 1954 y está bordado por Hijos de Rodríguez Sanz. El cortejo procesional se compone de unos 100 penitentes vestidos con túnica y cubrerrostro de color morado con botonadura blanca y capa blanca.

El Jueves Santo por la noche hace estación de penitencia la venerada imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz que, llevada sin trono a hombros de sus hermanos, recorre las calles de la localidad mientras se reza el Vía Crucis. El Crucificado es una talla en madera de bella factura artística, de autor desconocido, cuya antigüedad se remonta a finales del siglo XVI, y que representa para los monturqueños el mayor exponente de su fervor popular. Su Hermandad se funda a mediados del citado siglo en la ermita de la misma advocación, y su nacimiento puede considerarse como el origen de la Semana Santa local. La Cruz de madera es del año 1993, realizada por Miguel Arjona que también restauró la talla del Cristo en el mismo año. Los nazarenos visten túnica y cubrerrostro de color negro, cinturón de esparto y portan cirios negros.

El Viernes Santo, al igual que ocurre en la mayoría de los pueblos de nuestra comarca, representa el día grande de nuestra Semana Mayor. A primeras horas de la mañana, y después de la representación del Prendimiento, sale de la Parroquia de San Mateo la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, magnífica escultura en madera anatomizada, en la que destacan sobremanera los definidos rasgos físicos de las manos y la expresividad del rostro, lleno de dolor y cargado de dramatismo. La efigie llega a Monturque en 1662, año en el que ya sería procesionada, y por sus características seguramente procedente de la escuela barroca granadina, y más concretamente de un círculo cercano al taller del imaginero José de Mora. Ha sufrido varias restauraciones, la última en 1993 por Miguel Arjona Navarro que le restituyó su primitiva policromía. La Cofradía tiene su origen en la Hermandad del Dulcenombre de Jesús que se erige en 1628, convirtiéndose en penitencial el año 1662 con la llegada del Nazareno. La procesión actual tiene sus momentos más emotivos en la subida de la denominada "Cuesta del Chiquitín", y en la tradicional bendición del Nazareno a los campos desde la Plaza de la Barrera, y a los difuntos en la entrada del camposanto. Pieza importante de su patrimonio es la cruz procesional del siglo XVIII labrada en plata. El trono, obra de Juan Angulo Servián en 1997, está realizado en metal plateado y sobredorado. La canastilla está decorada con cartelas que enmarcan relieves de temática pasionista y el escudo local en la trasera. Está flanqueado por cuatro faroles en sus esquinas, rematados por el emblema de Jesús. La túnica que procesiona es de terciopelo morado, con bordados en oro realizados por Antonio Aguilar Cosano en 1998. El Estandarte es también de terciopelo morado y ostenta como emblema un medallón repujado con la efigie del nazareno en el monte Calvario. Acompañan la Estacion de Penitencia unos 80 nazarenos vestidos con túnica y cubrerrostro morado y capa amarilla.

Este mismo día, ya por la noche, asistimos a otra de las procesiones más representativas y de mayor antigüedad de las que tienen lugar en la localidad, la del Santo Entierro de Cristo. En 1628 ya tenemos constancia de la celebración de esta procesión a cargo de la desaparecida Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza, titular de la ermita del mismo nombre que también existía en aquel tiempo. Precisamente, el Cristo que entonces se utilizaba, y con el que se escenificaba una representación del Descendimiento, todavía se conserva, aunque bastante deteriorado, en la Ermita del Santo Cristo. Desde principios del siglo XIX es la Cofradía de la Vera Cruz la encargada de organizar esta procesión. El Cristo Yacente es una imagen de serie del año 1958 y la urna es de madera dorada, del mismo año. Acompaña al Sepulcro la imagen de vestir de la Virgen de los Dolores, obra del artista local Antonio Reyes Pérez, realizada en 1944. La Virgen se viste con manto, saya y pecherín de terciopelo negro con aplicaciones de pasamanería. La corona es de metal sobredorado realizada en 1997.

El Sábado Santo al anochecer hace estación de penitencia, con salida desde el templo parroquial, la Cofradía de Nuestra Señora María Santísima de la Soledad. Si bien la celebración de esta procesión, así como la fundación de la Hermandad son relativamente recientes, pues ambas se organizan en los años cuarenta, tanto de la existencia de una Cofradía anterior como de su imagen titular tenemos referencias documentadas a finales del siglo XVII. La Virgen es una bella talla de candelero, de autor desconocido, aunque relacionada con la escuela granadina, que en 1988 fue restaurada por Miguel Ángel González que le sustituyó las primitivas manos entrelazadas por otras colocadas en posición separada, más acorde con el nuevo concepto iconográfico. El trono sobre el que procesiona fue adquirido a una hermandad de Lucena. Está realizado en madera y se decora con jarras de alpaca plateada procedentes de la misma localidad. Los varales son de metal plateado y sobredorado y sostienen un sencillo palio de bambalinas en terciopelo negro con pintura sobre lienzo de la Soledad en el techo. La corona de la Virgen es de metal sobredorado. El cortejo está formado por unos 100 nazarenos que visten túnica blanca con botonadura negra, cubrerrostro negro y capa negra.

Por último, el Domingo de Resurrección por la mañana tiene lugar la procesión festiva que conmemora el misterio fundamental del Cristianismo, organizada por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Resucitado y María Santísima de la Alegría. Esta cofradía se funda en 1955, mismo año de la adquisición de la antigua imagen del Señor, teniendo su sede en la Ermita del Santo Cristo hasta el año 2000 cuando se traslada a la Parroquia de San Mateo, coincidiendo con la llegada de la Virgen de la Alegría, interesante obra en madera del artista prieguense Niceto Mateo Porras, la cual ya desfiló entonces por primera vez acompañando a la del Resucitado. La imagen actual del Resucitado es obra de Miguel Ángel Jiménez Ballesteros, del año 2007. Los nazarenos de la Hermandad visten túnica blanca y capa y cubrerrostro de color rojo.

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